

Una mujer es asesinada por su pareja o expareja en Argentina cada 31 horas, según datos de la Asociación Civil La Casa del Encuentro, que cifra en 3.073 los femicidios registrados en el país entre 2015 y mayo de 2026.
Han pasado once años del asesinato a golpes de la adolescente de 14 años Chiara Paez por parte de su novio tras negarse a abortar. Fue el germen del movimiento feminista Ni Una Menos, que estableció el 3 de junio como un día de manifestación contra la violencia machista. Ayer, conmocionadas aún por los recientes feminicidios de Agostina Vega, también de 14 años, y Dulce Candia, de 17, cientos de miles de personas tomaron las calles de diferentes ciudades de Argentina para exigir justicia, libertad y protección.
Agrupaciones feministas, partidos políticos opositores y sindicatos acompañaron este decimoprimer aniversario de la primera marcha del Ni una menos, que convocó la movilización en la Plaza del Congreso de Buenos Aires bajo el lema ‘Vivas, libres y desendeudadas nos queremos.
Un recorte del 90%
En el transcurso de la protesta denunciaron el retroceso en políticas de prevención y erradicación de la violencia machista, Desde la llegada de Javier Milei al Gobierno, el presupuesto destinado a políticas de género se redujo un 90%.
“Exigimos la renuncia del ministro de Seguridad Juan Pablo Quinteros y la destitución de los fiscales Raúl Garzón e Iván Rodríguez por la desidia organizada del Poder Judicial que la desprotegió y garantizó la impunidad. Este caso sintetiza las violencias institucionales a las que nos somete el Estado”, expresaron las organizadoras, en el documento que se leyó desde el escenario durante el cierre que coronó la movilización, sobre el genocidio de Agostina Vega.
También expresaron su conmoción ante los asesinatos de Dulce Candia y Noelia Romero, y las desapariciones de Camila Maidana y Delicia Mamani.

