Donostia vuelve a situarse en el mapa internacional de la fotografía con la llegada de Macula et materia, la exposición dedicada a la artista estadounidense Sally Mann. La muestra, instalada en la sala Artegunea de Kutxa Fundazioa, propone un recorrido ambicioso por cerca de cuatro décadas de trabajo, desde sus primeras series en los años ochenta hasta sus proyectos más recientes.
La exposición, que puede visitarse hasta el 18 de octubre, reúne algunas de las obras más emblemáticas de la fotógrafa, como At Twelve o Immediate Family, junto a sus conocidos paisajes del sur de Estados Unidos y series posteriores centradas en el cuerpo, la enfermedad o la memoria. El conjunto permite trazar una línea coherente en una trayectoria marcada por la exploración de lo íntimo y lo material.
Lejos de una simple retrospectiva cronológica, Macula et materia plantea una lectura profunda de la obra de Mann, donde la fotografía se convierte en una herramienta de investigación. Sus imágenes —frecuentemente en blanco y negro y realizadas con técnicas tradicionales como el colodión húmedo— poseen una cualidad atemporal que refuerza el carácter introspectivo de su trabajo.
Espacio de vulnerabilidad y memoria
Uno de los ejes centrales de la exposición es la representación del cuerpo, entendido no solo como forma estética, sino como espacio de vulnerabilidad y memoria. A ello se suma el paisaje, especialmente el del sur estadounidense, que en la obra de Mann adquiere una dimensión histórica vinculada a la huella del pasado y a la construcción de identidad.
La muestra también subraya el carácter experimental de la artista, que ha trabajado con cámaras de gran formato y procesos fotográficos antiguos como parte de una investigación sobre los límites del propio medio. En este sentido, su obra trasciende lo visual para plantear preguntas sobre el tiempo, la materia y la memoria.
Figura clave
Comisariada por Anne Morin, la exposición se presenta como una de las grandes citas culturales del año en la ciudad, dentro de la programación conjunta de Tabakalera y Kutxa Fundazioa. Su presencia en Donostia no solo acerca al público una figura clave de la fotografía contemporánea, sino que refuerza el papel de la ciudad como espacio de reflexión artística internacional.
Con Macula et materia, Sally Mann invita a mirar más allá de la superficie de la imagen. Sus fotografías, cargadas de ambigüedad y densidad simbólica, sitúan al espectador ante cuestiones universales: el paso del tiempo, la fragilidad del cuerpo y la persistencia de la memoria.


