La fundación sueca Right Livelihood Award ha reconocido con el denominado Nobel alternativo la lucha contra la violencia patriarcal de la abogada paquistaní Jalila Haider y de la Asamblea de las Mujeres Rurales de Sudáfrica, así como la defensa del uso ético de la inteligencia artificial de la estadounidense Timnit Gebru.
Este galardón, que distingue desde 1980 la labor social, ha premiado también los esfuerzos contra el autoritarismo de la Asociación de Jóvenes Abogados Georgianos (GYLA, por sus siglas en inglés).
El jurado reconoció a Haider, primera mujer de la comunidad hazara en ser abogada, por «desafiar la persecución étnica, estatal y patriarcal, guiada por la convicción de que ningún ser humano es ilegal».
Haider (Quetta, Pakistán, 1984) lideró en 2018 una huelga de hambre contra el asesinato de personas de etnia hazara que provocó una negociación y que redujo los ataques contra esta comunidad. Como cofundadora del Frente Democrático de Mujeres, impulsó la primera marcha de mujeres de Baluchistán.
La abogada paquistaní ha ayudado a más de 400 viudas de víctimas del terrorismo a obtener independencia financiera a través de su organización ‘Nosotros, los humanos’ y ha logrado que más de 600 activistas políticos y defensores de los derechos humanos hayan recuperado su libertad de movimiento.
En defensa de la tierra
La Asamblea de Mujeres Rurales (RWA, por sus siglas en inglés) recibe el galardón por convertir a las campesinas sudafricanas «en una fuerza unida en defensa de la tierra, las semillas y la autonomía corporal contra el despojo corporativo y patriarcal».
El jurado resalta que esta organización trasnacional fundada en 2009 en Ciudad del Cabo (Sudáfrica) agrupa a más de 178.000 agricultoras a pequeña escala en 11 naciones que, frente al modelo de las oenegés, apuesta por una estructura horizontal dirigida por voluntarios, construyendo una de las mayores plataformas para mujeres rurales en la región.
Daños de la IA a comunidades discriminadas
A la estadounidense de origen eritreo Timnit Gebru se la premia «por desafiar el poder concentrado en la inteligencia artificial (IA) y ser pionera en la tecnología digital enraizada en la justicia, la experiencia vivida y la acción humana».
A través del Instituto de Investigación de la Inteligencia Artificial Distribuida, Gebru ha llamado la atención sobre la concentración de poder en el sector tecnológico y los daños de la IA a comunidades discriminadas, además de cómo y con qué propósitos se desarrolla esa nueva tecnología.
Esta exdirectora del equipo ético de Google creó también Black in AI, una organización para aumentar la presencia de la población negra en ese campo.



