Reinvindican un sector audiovisual «feminista, antirracista y decolonial»

El Grupo de Trabajo Interterritorial por la Igualdad de Género en el Audiovisual (GTI) ha aprovechado la 74 edición del Festival de San Sebastián, que finalizó el sábado, para reunir a cineastas, productoras, investigadoras y profesionales de la cultura para analizar las desigualdades que afectan a las mujeres y disidencias migrantes y racializadas dentro y fuera de la pantalla. Más allá de las películas y los premios, quisieron abordar algunas de las desigualdades que persisten en la industria audiovisual, entre ellas las que afectan a las mujeres migrantes y racializadas.

Bajo el título ‘¿Quién tiene derecho a imaginar? Por un audiovisual feminista, antirracista y decolonial’, organizaron una jornada en la que profesionales del sector analizaron las dificultades de acceso, representación y participación que afrontan las mujeres y disidencias migrantes y racializadas, tanto delante, como detrás de las cámaras.

El GTI, integrado por AAMMA, AMMA, CIMA, Dona i Cinema, Dones Visuals, (H)emen y MIA, planteó la necesidad de avanzar hacia un sector más diverso y de revisar las estructuras que condicionan quién puede acceder a los espacios de creación y de toma de decisiones. Las participantes reclamaron no limitar la presencia de estos colectivos a la pantalla, sino garantizar también su participación en la construcción de los relatos y en los puestos desde los que se decide qué historias se cuentan.

Quién ocupa las pantallas

La reivindicación se produjo en un festival que este año también ha reforzado su atención a la diversidad dentro de la industria. Entre las novedades de esta edición figura el cambio en el Premio RTVE-Otra Mirada, que a partir de ahora reconoce específicamente la contribución de mujeres productoras a una industria audiovisual más diversa, inclusiva e igualitaria.

Con el cierre de esta edición, el debate sobre quién ocupa las pantallas y, sobre todo, quién tiene capacidad para decidir qué historias llegan a ellas queda incorporado a la agenda de un sector que reclama una mayor pluralidad en sus estructuras.