30 años de la reivindicación de un Alarde sin exclusiones en Hondarria

El 8 de septiembre de 1996 algo cambió en Hondarribia. 26 valientes mujeres decidieron romper con lo establecido y ocupar el lugar del que habían sido excluidas en el tradicional Alarde del día grande de las fiestas. Sin previo aviso, se incorporaron al paso desde un portal de la calle Mayor para reivindicar su derecho a participar en igualdad de condiciones.

Aquella irrupción fue el comienzo de un movimiento que, tres décadas después, ha logrado tímidos avances. Lo que entonces fue un gesto inesperado y rupturista se ha convertido con los años en una presencia consolidada dentro de las fiestas de Hondarribia a través de la compañía Jaizkibel.

Con el relevo político en las elecciones de 2023 –tras 28 años de gobiernos del PNV la candidatura municipalista Abotsanitz llega a la Alcaldía–, el Ayuntamiento de Hondarribia recibió oficialmente a Jaizkibel y respaldó públicamente su presencia en el Alarde. Un año después, la compañía pudo desfilar por primera vez.

Aun así, Jaizkibel reclama más pasos y critica la cerrazón del modelo “tradicional”, que relega a las mujeres a ser cantineras en la fiesta.

“Cuidar los espacios de diálogo”

En víspera del Alarde, la directora de Emakunde, Miren Elgarresta, y la secretaria general, Noemí Ostolaza, anunciaron que iban a acudir a la celebración para mostrar su apoyo a la compañía Jaizkibel y a la participación igualitaria de las mujeres.

Elgarresta ha llamado a cuidar los espacios de diálogo entre las partes para consolidar los pasos hacia la igualdad y a seguir avanzando hacia una celebración del alarde sin exclusiones y que respete la Ley para la Igualdad de Mujeres y Hombres.

“No podemos olvidar que estamos hablando de un problema de derechos y de igualdad y que el objetivo final debe ser que las mujeres puedan disfrutar de la fiesta en las mismas condiciones que los hombres, sin ningún tipo de exclusión”, ha recordado.

También ha enfatizado que “el diálogo es un elemento del que no se puede prescindir” para que la evolución del alarde se desarrolle con garantías y no ahonde en la ruptura sino en la cohesión de la ciudadanía de Hondarribia.

Confianza en las nuevas generaciones

En este sentido, la directora de Emakunde ha confiado en que las nuevas generaciones y su visión del futuro más igualitario ayudarán a evolucionar la fiesta hacia una celebración que respete la igualdad y los derechos de las mujeres.

“Es necesario dar espacio a las nuevas generaciones para que sea posible una transformación social hacia la igualdad real”, ha concluido.