La asociación durangarra Andereak celebrará mañana, día 30, la última concentración del año contra la violencia machista. El acto tendrá lugar a las 19.00 horas en Andra Mari, y servirá como homenaje y memoria a las víctimas bajo el lema ‘Somos el grito de las que ya no están’.
Durante la concentración se leerán en voz alta los nombres de las mujeres asesinadas por “terrorismo machista” a lo largo de este año y se encenderán velas como gesto simbólico para “no permitir que el olvido vuelva a matarlas”. Junto al homenaje, la asociación aprovechará la cita para realizar un balance de la situación de la violencia machista, tanto a nivel estatal como en el ámbito más cercano.
Según los datos del observatorio Feminicidio.net, en lo que va de 2025 se han contabilizado 93 feminicidios y otros asesinatos de mujeres en el Estado, cometidos por parejas, exparejas, familiares u otros hombres. Desde Andereak subrayan que estas cifras no reflejan la totalidad de la violencia real, ya que muchos asesinatos quedan fuera de las estadísticas oficiales o tardan en ser reconocidos como violencia machista.
En Euskal Herria, ocho mujeres han sido asesinadas este año en distintos contextos de violencia machista. A esta violencia extrema se suma, según la asociación, un terror cotidiano y estructural. De acuerdo con datos de Emakunde, la Ertzaintza registró casi 6.000 denuncias de violencia machista en la CAV entre enero y octubre, lo que supone más de 300 denuncias mensuales por violencia ejercida por pareja o expareja, además de decenas de casos por violencia intrafamiliar y delitos contra la libertad sexual.
Casos en Durango
En el ámbito local, Andereak recuerda que entre enero y junio de 2025 se atendieron en Durango 49 casos de violencia machista, 22 de ellos detectados a través de la Unidad de Violencia Machista del Ayuntamiento. Entre julio y septiembre se registraron otros 24 nuevos casos, la mayoría relacionados con violencia de género, incluida violencia sexual, física, psicológica y económica.
La asociación advierte además del aumento de la violencia sexual y de la influencia de una pornografía accesible desde edades cada vez más tempranas, que, a su juicio, contribuye a normalizar la dominación y la cosificación de los cuerpos de las mujeres. En este contexto, insisten en que “no bastan los minutos de silencio ni los gestos simbólicos” y reclaman una implicación social real y políticas valientes que sitúen la vida y la dignidad de mujeres, niñas y niños en el centro.
Desde Andereak hacen un llamamiento a la ciudadanía para que participe en la concentración de mañana, rompa la indiferencia frente a la violencia machista, recordando que el derecho a una vida en paz y con dignidad “no se negocia, se defiende”.


