«El patriarcado sitúa a bolleras y lesbianas en el centro de sus discursos de odio»

Argazkiak: Bilbo Feminista Saretzen

“Frente a la heteronorma, la bollera es el único camino. ¡Lesbianas porque sí!”. Bajo ese lema, la Plaza de las Mujeres de Bilbao acogió ayer, 26 de abril, una concentración y performance convocada por Bilbo Feminista Saretzen con motivo del Día de la Visibilidad Lésbica.

En el comunicado que hicieron público explicaron que vuelven a tomar las calles “no por costumbre ni porque toque”, sino “porque sigue siendo necesario”.

En este sentido, y tras explicar que situación “ha cambiado mucho gracias a la genealogía de aquellas que abrieron camino y al impulso de las jóvenes que lo han consolidado”, pusieron el foco en que la visibilidad sigue teniendo un precio. “Más del 80% de las mujeres lesbianas y bisexuales han sufrido violencia por su orientación sexual. Es una realidad que nos atraviesa y que demuestra que el espacio público sigue siendo un territorio hostil para quienes desafiamos la heteronorma”, remarcaron.

Estas “demoledoras cifras” evidencian que “el machismo y patriarcado sitúan a bolleras y lesbianas en el centro de sus discursos de odio” y que la violencia en forma de “insultos, amenazas, miradas…” es más fuerte “a medida que aumenta nuestra visibilidad”.

“En este Día de la Visibilidad Lésbica, no debemos olvidar que cada avance ha sido fruto de la lucha, y que cada retroceso nos recuerda que nada está garantizado. Lo que ocurre hoy en Hungría con la prohibición de las marchas del Orgullo; o en Reino Unido, con imposiciones esencialistas sobre la identidad de las mujeres; o en muchos otros países donde directamente se penaliza la homosexualidad, no es un fantasma lejano, sino una realidad que solo es posible cuando el fascismo se refuerza en las calles”, prosigue el comunicado.

Redes de resistencia

Las integrantes de Bilbo Feminista Saretzen aseguraron también tener claro que “no hay feminismo sin las lesbianas, porque hemos sido y seguimos siendo parte esencial de las luchas que han cuestionado las normas impuestas sobre los cuerpos, los deseos y las vidas de las mujeres. Y, por tanto, tampoco habrá liberación posible sin las alianzas que, a lo largo del tiempo, han tejido redes de resistencia, cuidados y organización frente al patriarcado”.

Hicieron un llamamiento, por todo ello, a construir nuevas alianzas frente a los crecientes discursos reaccionarios. “La articulación colectiva del feminismo y del movimiento bollero es clave para hacer frente al fascismo, defender los derechos conquistados y ampliarlos para muchas más. Nuestra lucha no es solo resistir: es crear nuevos vínculos, abrir caminos y seguir construyendo modelos que desborden la heteronorma, que sigue intentando limitar nuestras vidas y deseos”, concluyeron.