Emakunde ha presentado recientemente la Guía de Ciberviolencias ‘Ponle nombre’ que tiene como objetivo identificar violencias machistas en el entorno digital que, a menudo, pasan inadvertidas. En la publicación se constata que el 80% de las mujeres ha sufrido alguna situación de acoso en Redes Sociales y que, también en el entorno virtual, casi la mitad de las jóvenes se han sentido alguna vez “ofendidas”.
Sobre la guía, la directora del Instituto Vasco de la Mujer, Miren Elgarresta, ha apuntado que “es una aportación a la tan necesaria alfabetización digital para detectar y ponerles nombre a las distintas formas de violencia machista que se producen en las redes”. En el equipo redactor de esta publicación han tomado parte las formadoras Estíbaliz Linares, Zaloa Lafuente e Iratxe Rodríguez.
La guía está dirigida a jóvenes con el objetivo de crear un espacio online más sano y seguro. “En tiempos de la manosfera, y ante la ola de mensajes contra el feminismo, es más importante que nunca ofrecer herramientas a la gente joven para detectar la violencia y saber cómo actuar ante ésta”, ha incidido Elgarreta
En este sentido ha recordado también que la ciberviolencia no está desconectada de la violencia fuera de internet. “No es un fenómeno aislado, sino que se localiza en un contexto social más amplio de desigualdad y de violencia estructural contra las mujeres que ha persistido durante siglos y sigue persistiendo en la era de la conectividad”.
Aunque, todas las violencias tienen las mismas causas, en el mundo virtual las violencias se caracterizan, además, por ser instantáneas, hiperconectadas y anónimas, por lo que sus dolorosas consecuencias pueden ser agravadas e intensificadas. “En muchos casos, la violencia puede comenzar con intercambios en las redes sociales, con menores, por ejemplo, y culminar en encuentros donde se cometen actos de violencia sexual. El anonimato es uno de los peligros de las redes, también su alcance y su rápida propagación”, ha señalado Miren Elgarresta.
La profesora de la Universidad de Deusto, Estibaliz Linares, coautora de la guía, ha repasado los tipos de ciberviolencias machistas que identifica la guía.
Gaslighting
Entre ellos el ciberacoso sexista, que se manifiesta con insultos y mensajes hostiles contra las mujeres; el ciberacoso sexual, que supone amenazar con difundir fotografías con contenido sexual; el gaslighting o manipulación emocional con el objetivo de hacer dudar a la víctima de su versión; el grooming, que es cuando un hombre adulto establece una relación con una persona menor de edad con el objetivo de sexualizarla; el cibercontrol, que consiste en vigilar y controlar las redes sociales de otra persona, y el body shaming, que hace referencia a la gordofobia y presión estética por medio de comentarios e insultos contra los cuerpos que rompen los ideales.
En la guía también se ofrecen consejos y se proporcionan soluciones tanto si la chica es la víctima o alguien de su entorno, y al público masculino le indica algunas pautas para ayudarle a frenar la ciberviolencia con un consumo responsable y crítico de las redes sociales. La guía ‘Ponle nombre’ se repartirá en los centros escolares de Euskadi, en centros de ocio para jóvenes, y además se puede descargar en el siguiente enlace.



