El lehendakari, Imanol Pradales, ha alertado sobre el peligro de “la violencia machista digital” que afecta especialmente a la juventud través de las redes sociales y los algoritmos por los que se guía internet, así como sobre los discursos “negacionistas” de la violencia machista. Acompañado por la directora de Emakunde Miren Elgarresta, presidió ayer el acto de conmemoración del 25 aniversario del primer Acuerdo Interinstitucional para la Mejora de la Atención a Mujeres Víctimas de Violencia Machista.
Durante su intervención, el lehendakari ha agradecido la labor de quienes, durante estos 25 años, han contribuido a luchar contra la violencia machista en Euskadi y ha subrayado la responsabilidad de la ciudadanía porque quien agrede a una mujer, subrayó Pradales, “ataca al conjunto de la sociedad”.
A este respecto, recordó que los números de la violencia machista dejan estos primeros nueve meses del año 4.814 mujeres víctimas, mientras los delitos conocidos contra la libertad sexual, en general, han aumentado un 8,1%. A ello se suma la violencia machista que se ejerce también a través de las redes sociales, mientras proliferan los discursos negacionistas de esta violencia.
Por todo ello, ratificó el compromiso del Gobierno Vasco para la mejora de la atención de las mujeres víctima. “25 años después, tenemos claro nuestro principal objetivo: que todas las mujeres que sufren violencia machista encuentren instituciones que les ayuden en su camino”, concluyó.
En 2001 se firmó por primera vez este acuerdo que supuso el primer marco común de coordinación en la CAE en este ámbito al establecer pautas comunes de actuación para los ámbitos sanitario, policial, judicial y social, y comprometer a todas las instituciones con competencias en la atención a las víctimas violencia machista.
“El acuerdo interinstitucional para mejorar la atención a las víctimas de la violencia machista fue pionero y durante todos estos años ha sido y está siendo un instrumento imprescindible en la actualidad para poder atender mejor día a día a las mujeres que han sufrido violencia”, destacó Miren Elgarresta. “Cuando hablamos de la atención a las mujeres víctimas, es imprescindible avanzar hacia una atención integral donde es clave la coordinación de todos los agentes implicados en esta respuesta”.
Cambios sociales, políticos y normativos
A lo largo de estos 25 años se han firmado tres acuerdos interinstitucionales adaptados a los cambios sociales, políticos y normativos producidos en materia de igualdad y violencia machista contra las mujeres que han transformado de forma significativa la respuesta pública y han exigido una actualización progresiva de los compromisos y procedimientos inicialmente establecidos.
El II Acuerdo, firmado en 2009, incluyó principios fundamentales para orientar las pautas de actuación en todos los ámbitos, entre otros: la asistencia integral y personalizada, la prevención, el interés superior de las personas menores de edad, el empoderamiento o la minimización de la victimización secundaria. Supuso también un gran avance en lo referente a la formación de las y los profesionales implicados en la respuesta a las mujeres víctimas de violencia machista.
Desde 2023, está vigente el III Acuerdo, que ha ampliado su ámbito de actuación a todas las formas de violencia machista contra las mujeres, no solo violencia de pareja o expareja, intrafamiliar y violencia sexual, y que reconoce como víctimas a las mujeres, sus hijas e hijos y otras personas del entorno, en coherencia con el nuevo del contexto normativo, además de extender su enfoque hacia una respuesta más integral incluyendo la detección precoz, la protección, la recuperación y la reparación.
“Incorpora una mirada interseccional y reconoce la diversidad de situaciones, trayectorias y necesidades de las mujeres, prestando especial atención a aquellas circunstancias personales y sociales de especial vulnerabilidad que pueden dificultar el acceso a la atención integral”, añadió la directora de Emakunde.
Miren Elgarresta también realizó un balance positivo de estos 25 años en lo que se refiere a una mejor atención y seguridad de las víctimas de violencia machista, pero ha destacado la necesidad de “seguir mirando hacia adelante”. “La violencia machista contra las mujeres adopta nuevas formas, se manifiesta en contextos cambiantes y plantea desafíos cada vez más complejos. Por ello, debemos seguir reforzando la cooperación entre instituciones. Aprendiendo de la experiencia y transformando ese aprendizaje en mejores respuestas”.
La importancia de la coordinación
Además de realizar un repaso histórico por los logros y retos de este acuerdo, durante la jornada se ha desarrollado una mesa redonda en la que participó desde el ámbito de seguridad, Edurne Arce, coordinadora de Violencia de Género de la Ertzaintza, y del ámbito del empleo, Maribel Cenizo, directora de Inclusión. También se dieron a conocer las reflexiones al respecto de la coordinación entre instituciones de la presidenta de la Audiencia Provincial de Gipuzkoa, Mari Jose Barbarín.
Por último, quien fuera delegado del Gobierno para la Violencia de Género, del Ministerio de Igualdad, y médico forense, Miguel Lorente impartió la conferencia ‘La importancia de la coordinación en la lucha contra la violencia machista contra las mujeres’.
Lorente remarcó que la necesaria coordinación entre administraciones de tantos ámbitos (sanitario, policial, judicial, de políticas sociales, empleo, vivienda…) muestra la especificidad de la violencia machista: “¿Qué otra violencia produce tan alteración en la vida de las mujeres como para que sea necesario que haya una respuesta que afecte a todos estos ámbitos?”, se preguntó. “Lo que queda claro es que la destrucción que produce la violencia machista en la vida de las mujeres va mucho más allá del deterioro o el sufrimiento en el plano físico o psicológico”, incidió.


