Los cuerpos rebeldes del arte feminista

‘Art Monster: Unruly Bodies in Feminist Art’, de Lauren Elkin, reexamina la historia del arte feminista. El aclamado libro parte de la idea de que el “monstruo del arte” suele ser un concepto masculino en el que el genio es consumido por su obra sin importarle en exceso su vida personal.

La autora explora las razones por las que resulta difícil para una mujer ser vista de la misma manera y propone una genealogía radical del arte feminista donde las artistas no sólo reaccionan contra el patriarcado, sino que redefinen la belleza y la estética desde sus propias experiencias corporales. Bucea para ello en el universo de las artistas que se sirvieron de sus cuerpos como lenguaje para contar la verdad de sus experiencias, desafiando las convenciones sobre lo que es “bello” o “aceptable” en el arte.

El libro de Elkin ha inspirado el ciclo ‘Con nombre propio: creadoras en el arte y la música a lo largo de la Historia’ que ha organizado el Museo de Durango. Incluye seis conferencias semanales que se ofrecerán los martes, de 19.00 a 20.00 horas, hasta el 24 de marzo.

Bajo el título, ‘Gorputz errebeldeak arte feministan (sarrera)’, la durangarra Alaitz Muro hablará hoy sobre los cuerpos rebeldes. Las tres conferencias de Muro serán en euskera y estarán inspiradas en ‘Art Monsters’ para reflexionar sobre los motivos por los que las mujeres artistas han estado invisibilizadas o relegadas a un segundo plano.

Contexto histórico

“En el ciclo habrá mujeres protagonistas, como las compositoras de las que vamos a hablar, pero también queremos que se entienda todo el contexto histórico. Y que se sepa, por ejemplo, que a las mujeres se les prohibía estudiar Arte hasta los siglos XVIII-XIX”, explica la directora del Museo de Durango, Garazi Arrizabalaga.

En cuanto a las mujeres compositoras, la ponente será la profesora de música de Bartolomé Ertzilla Ana Celia Ormaetxea. Su primera charla –todas ellas serán en castellano– será la próxima semana y versará sobre el ‘trío barroco’ Francesca Caccini, Barbara Strozzi y Élisabeth Jacquet de la Guerre, tres de las compositoras más destacadas y prolíficas de ese periodo.

Ormaetxea dedicará sus otras dos sesiones a la romántica Clara Shumann y a las excepcionales Nadia y Lili Boulanger, que tuvieron un gran impacto en la música del siglo XX.