La última memoria anual de la Fiscalía General del Estado, correspondiente a los datos de 2025, advierte de la “alarmante espiral que no para de crecer” en delitos sexuales cometidos por menores. El informe alerta de un incremento de casi un 36% de las causas incoadas por este motivo que hasta alcanzar kas 4.459 frente a las 3.283 de 2024. “Esta tónica ascendente viene evidenciándose desde el año 2017”, remarca.
La Fiscalía avisa que las razones de este aumento son “complejas”, aunque apostilla que “es generalizada la opinión de que confluyen diversos factores”. Entre otros, “la carencia de una adecuada formación en materia ético-sexual y el consumo del alcohol u otras sustancias”.
“Sobre todo”, vincula este incremento con “el acceso temprano a contenidos pornográficos inadecuados que conduce a la trivialización de las conductas violentas y a una concepción equivocada de las relaciones sexuales libres y consentidas”, así como a la “banalización de las relaciones sexuales y de la intimidad en particular”.
“Resulta muy peligroso y alarmante que internet sea la ventana a través de la que la infancia y la juventud se inician en la sexualidad”, apunta la memoria. Añade, en este sentido, que “el 54,1 % de adolescentes cree que la pornografía proporciona ideas para sus propias experiencias sexuales” o que “al 54,9 % le gustaría poner en práctica lo que han visto”.
La memoria indica que «el 47,4 % de adolescentes que ven pornografía más a menudo ha llevado alguna escena a la práctica, sobre todo, los varones, que consumen e imitan la pornografía en mayor medida».
“Ese acceso temprano y sin una educación ético-sexual adecuada a este tipo de páginas está contribuyendo a desarrollar en los menores prácticas sexuales distorsionadas, basadas en el dominio y la sumisión. A todo ello se une, una vez más, el acceso indiscriminado, a través de las TIC y de las redes sociales, a conversaciones, vídeos y demostraciones de todo tipo de pornografía violenta y dura”.
Por ello, la Fiscalía insta a hacer “una profunda reflexión sobre los valores que se están transmitiendo a la infancia y a la adolescencia” y a impulsar “un cambio en estos comportamientos tan perjudiciales” para las personas menores de edad, ya sean víctimas o infractoras.
Un modelo penal «ineficiente»
La Fiscalía también ha reivindicado su capacidad para asumir en el futuro las investigaciones penales frente a un actual modelo “ineficiente”, en el que las causas son instruidas por los jueces.
“El actual modelo se ha demostrado claramente ineficiente, sujeto a retrasos, criterios dispares, con deficiencias en la digitalización…, que solo puede ser superado a través de un cambio transformador de modelo”, recoge la memoria. Así, la Fiscalía aprovecha para volver a reivindicar su postura de cara a la reforma de la Ley Orgánica de Enjuiciamiento Criminal, que se encuentra en tramitación parlamentaria.



